Fantomas

FANTOMAS

Marcel Allain y Pierre Souvestre crearon en 1911 a Fantomas, una serie de 5 novelas encargadas por el editor Artheme Fayard, cuyo éxito obligó a los autores a producir una tras otra con lo que, al año 1913, ya se contaba con 32 novelas. El realizar una producción mensual requería de una gran imaginación, lo que sumado a un agudo humor negro convirtió a la dupla en los padres de lo que los surrealistas llamarían la “escritura espontánea”.

Pierre Souvestre fallece en 1914 (junto con la serie de películas que por dos años fueron un éxito) y Marcel Allain continúa con once novelas en solitario escritas entre 1925 y 1963, con la resurrección de un Fantomas que había muerto en la última novela conjunta. Sin embargo Allain no está totalmente solo, ya que pasado un tiempo se casa con la viuda de Souvestre.

La historia

A inicios del siglo XX la marquesa francesa de Langrune ha sido brutalmente asesinada. Su cuerpo yace desnudo en el suelo y su garganta ha sido cortada tan profundamente que la cabeza está ya casi separada del cuerpo. El responsable es nada menos que Fantomas, el rey del crimen, un ladrón y asesino de múltiples identidades y sin escrúpulos.

Como un ladrón fantasma vaporoso e insolente que intimida y fascina a una sociedad, la audacia y sangre fría de Fantomas lo abarcan todo. Desde matar al marido de Lady Beltham, su amante, hasta llegar a usurpar la identidad de sus víctimas y hacer explotar un barco matando a todos los pasajeros para cubrir sus huellas. También era capaz de elucubrar estrategias para que inocentes fueran ejecutados por sus crímenes. Su rostro era irreconocible, no era nadie y sin embargo era alguien.

Su adversario era el policía Juve, único capaz de seguirle la pista en todas sus maquinaciones. Sólo el estaba realmente convencido de que Fantomas existía ya que la sociedad, e incluso sus propios jefes, lo asociaban a un mito urbano que tomaba la carga de distintos criminales.

La serie

En 1913 Louis Feuillade dio cabida a este personaje en cinco series de películas basadas en las novelas. A pesar de su éxito, en 1914 los estudios Gaumont deciden cortar la serie dado que el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Habsburgo, hecho que dio lugar a la primera guerra mundial, hizo que muchos franceses hicieran llamados a la compañía responsabilizando a Fantomas del asesinato.Fantomas

Las películas tuvieron que esperar hasta 1932 para continuar de la mano de otros directores como Paul Féjos, Ernst Moerman, Jean Sacha o Robert Vernay. Sin embargo, las más recordadas hoy son las sesenteras de André Hunebelle con un Fantomas caracterizado por una máscara verde y una serie de aparatos tecnológicos de los que se sirve para cometer sus robos.

El personaje en cómics

El emperador del crimen ejerció una gran influencia en poetas y pintores de vanguardia tales como Juan Gris, René Magritte, Robert Desnos, Max Jacobs, Guillaume Apollinare e, incluso, Pablo Neruda quien menciona a Fantomas en uno de sus poemas.

Fantomas también tuvo varias adaptaciones al cómic. La más conocida en América latina es iniciada en 1966 por Editorial Novaro en el número 103 de su colección “Tesoro de Cuentos Clásicos” donde Fantomas, ahora sin el sombrero en la “o”, irá evolucionando hacia una especie de Robin Hood de guante blanco, aunque manteniendo el tolerable pecado de robar obras de arte.Auto de Fantomas

Las apariciones del nuevo Fantomas en la revista se hacen cada vez más frecuentes hasta que en 1969 obtiene su propio título llamado “Fantomas, la amenaza elegante”. Un Fantomas con características tales como: identidad secreta de millonario filántropo, refugio escondido, alta tecnología y una red de agentes en el mundo, además de doce bellas asistentes llamadas cada una según un signo del zodíaco. Las historias aparecidas en esta revista eran entretenidas y simples, algunas con un claro propósito educativo. Así es como en 1975, en el nº201 de la revista, se publica la historia “La inteligencia en llamas” donde Fantomas debe detener a Steiner, un millonario loco decidido a destruir todos los libros de la tierra, para ello Fantomas recurre a sus agentes Alberto Moravia, Octavio Paz, Susan Sontag y Julio Cortázar.

Julio Cortázar

Julio Cortázar, en enero de 1975, participaba en Bruselas del Tribunal Russel II, donde se analizaba el peligro del intervencionismo económico y militar de los Estados Unidos en los países subdesarrollados, se criticaba duramente las dictaduras militares sudamericanas y se responsabiliza a las multinacionales como coautoras de los golpes de estado.

Al volar a ciudad de México en febrero de ese año para integrar una comisión que investiga los crímenes de la junta militar chilena, se encuentra con el cómic de Fantomas donde aparece como protagonista. Sin duda, eso llama su atención, es así como en junio de 1975 publica su cuento “Fantomas contra los vampiros multinacionales, una utopía realizable” donde la imaginación del escritor entremezcla su experiencia en el Tribunal Russel II y lo ocurrido en “La inteligencia en llamas”, incluyendo algunas páginas del cómic original. En esta historia Fantomas advierte que el verdadero enemigo no es Steiner sino que las empresas multinacionales, contra las que decide librar su particular batalla. Así, un personaje criminal y asesino de principios del siglo veinte inspira un héroe latinoamericano en los años setenta

Leave a Reply